jueves, 31 de enero de 2013

Capítulo 5.

Ahora sí. Ahora si estaba segura de lo que estaba haciendo y si que sabía que era Ilie la persona con la que quería estar. Después de su fiesta de cumpleaños, tuvimos una conversación intensa, de esas que llegan hondo. Yo le expliqué porqué mi cambio de opinión tan repentino y él me contó porque queria estar conmigo. Llegamos a una conclusión. Si nos equivocábamos, nos equivocábamos juntos. Si tropezábamos y nos caíamos, nos levantaríamos juntos y aprenderíamos de los errores a base de besos. Realmente no se si era lo correcto todo esto, pero era lo que quería, lo que necesitaba.

Era lunes. Los chicos entrenaban. Iríamos a St. Joan Despí a darles una sorpresa a Ilie y Javi. No sabía muy bien que se traían entre manos Javi y Tatiana, pero cada vez les veía mas juntos y a pesar de que los dos lo niegan rotundamente, yo conozco demasiado bien a Tati y sé que le gusta. Tarde o temprano acabaría surgiendo la chispa del amor.
Llegamos a la CE y había mas gente de la que teníamos pensado, pero nos pusimos en una esquina intentando molestar lo menos posible para que se pudiesen acercar a los chicos sin problemas. Al cabo de un rato empezaron a salir y la gente se quedaba extrañada de la manera de saludarnos que tenían algunos, pues era de amigos de toda la vida, a pesar de que sólo nos conocían de un par de meses. La sorpresa llegó cuando vimos salir a Ilie con Iván y mi idea era haría como todos, iría primero a saludar a los fans y luego se acercaría a nosotros, pero no. Ilie me vio y vino corriendo a darme un abrazo y un beso. Un beso en la boca. -Te voy a matar -le dije poniéndome muy roja. Él sólo se reía mientras se hacía fotos y firmaba autógrafos.

Después de aquel momento de tierra trágame, porque a pesar de que era mi novio, me dio mucha vergüenza, me llevó a comer, los dos solos. Era uno de sus restaurantes favoritos, pero sobre todo le gustaba por las vistas, vistas preciosas del puerto de Barcelona. 
Comimos, paseamos y nos tiramos en la playa. No era época de playa, pero para contemplar la puesta de sol era un lugar maravilloso.

- Gracias -me decía.
- ¿Gracias por qué?
- Por volver. Por querer estar conmigo.... No sé. Gracias. -y sin mas, sin darme tiempo a responder me besó. 


Cuando llegué a casa me encontré a Tatiana en el sillón, llorando.

- Nena! ¿Qué te ocurre? -le decía mientras iba corriendo a abrazarla.
- ¿Te acuerdas de Uri? -decía entre sollozos.
- Sí, claro que me acuerdo. ¿Qué ha hecho ahora?

Uri era un antiguo ex de Tati. Estuvieron casi un año, pero fue el peor año de su vida pues aunque al principio todo era muy bonito, acabó maltratándola psicologicamente. Nunca llegó a ponerle una mano encima, pero los insultos era continúos y no tenían límite. Recuerdo mil llamadas a las mil de la madrugada, Tatiana llorando intentando explicarme el miedo que le daba estar con él. Al final, con ayuda de todos, consiguió dejarle y hasta hoy nadie había vuelto a saber de él. Ahora ella tenía miedo, no sabía que locura se le habia pasado por la cabeza, pues podían ser demasiadas.
Acaba de sonar el timbre. Al abrir me recorrió el miedo por el cuerpo.

- ¿Dónde está la puta? 
- ¿Perdón?
- Tatiana, que donde está. Pero si sé que está aquí. ¡Quita! -y sin mas me empujó y pasó.

Aquello no fue como las otras veces. Aquello se le fue de las manos pues acabó dándola una bofetada además de cada uno de los insultos.

miércoles, 30 de enero de 2013

Capítulo 4.

(Cuenta Tatiana)

Ari se había ido a Madrid. Mañana haría una semana que se fue y algo mas que no veía a Ilie. Mañana era el cumpleaños de él pero desde que ella se fue, realmente desde que ella le pidió tiempo en aquel parque no tenía ganas de nada. Delante de los compañeros, en los entrenamientos intentaba tener buena cara, hacer que nada había pasado, pero todos le acaban preguntando por ella, porque ya no venía a esperarle a la salida. Entre todos, pero sobre todo Iván y Javi que eran sus compañeros de piso le intentaban animar, pero a veces parecia misión imposible, sólo los partidos le ayudaban a desconectar completamente. Los chicos llevaban unos días planeándole una fiesta sorpresa por su cumpleaños. Los padres de Javi vivían en un ático en pleno centro y justo ese fin de semana, el del cumple de Ilie, no estarían así que la fiesta se celebraria ahí. Entre los 3, no parábamos de pensar en cosas que le pudiesen hacer ilusión, que le ayudasen a olvidar a Ari, pues por lo que yo había hablado con ella, sus intenciones de volver por el momento no eran demasiadas. Teníamos que conseguirlo.

- Chicos, tenemos que hacer algo. Ilie no puede seguir así y su cumpleaños tiene que ser especial.
- No es tan fácil. Ari le ha marcado demsiado, pero realmente si sigue así, le acabará afectando en los entrenamientos y lo acabará pagando... -decía Iván.
- Tati, intenta hablar con ella, no sé... Que Ari apareciese el sábado en el cumpleaños sería el mejor regalo que le podríamos hacer.
- Lo intentaré, pero no prometo nada. Las últimas veces que hablé con ella no se la veía muy por la labor de volver, decía que necesitaba algo mas de tiempo.

Llegó el sábado. Partido. Ganamos. Iván y Javi se llevarían a Ilie a casa para que se arreglase y llevarle al ático. Allí estarían los compañeros, algunos viejos amigos y yo terminando de preparar todo. Cuando ya estaban a punto de llegar me empezó a sonar el móvil. Era Ari.

- Nena! ¿Qué tal?
- Estoy en Barcelona. Necesito verte.
- ¿En Barcelona? -grité y justo en ese momento aparecieron Iván y Javi con el cumpleañero y todos gritaron ¡SORPRESA!
- ¿Dónde estás? ¿A quién le dais una sorpresa?
- Hoy en el cumpleaños de Ilie, Ari. -le dije bajando la voz.
- Lo sé, por eso estoy aquí.
- ¿Qué? ¿Me lo estás diciendo en serio? -no me podía creer lo que me estaba diciendo.
- Si. Ayer me escribió y sin abrir el mensaje, con tan sólo ver que era de él, me puse muy nerviosa y sentí aquello mismo que sentí el primer día que le ví, cuando nos saludó a la salida del partido. Ahí ya me di cuenta que tenía que volver, pero después de leer lo que me envió realmente me di cuenta que sí, que él es esa parte que necesito.


(Cuenta Ariadna)

El sábado haría una semana que me había vuelto a Madrid. Todo lo de Ilie me había superado mucho y estar por Barcelona no sería la solución. Necesitaba pensar, darme cuenta de que realmente le echaba de menos, de que si le tenía lejos, necesitaba estar con él, hablarle.
Tatiana me llamaba casi a menudo. Por allí estaban desesperados, pues me contaba que no sabían de que manera animarle, que ya no era el mismo... No me gustaba que estuviese así y menos por mi culpa. Desde entonces no habíamos hablado nada y aunque en muchas ocasiones tenía ganas de escribirle y animarle, me contenía las ganas. Aún no tenía intención de volver a Barcelona, echaba de menos a mi querida amiga, pero  no me veía aún con las fuerzas suficientes. No tenía intención de volver hasta que el viernes por la tarde recibí un mensaje que cambió todo.
Escuché el ruido del móvil al recibir un mensaje y al ver que era de Ilie, sentí algo que no me esperaba. Comencé a temblar, a sentir un hormigueo por el estómago que desde el primer día que le ví, no había sentido. Fue una sensación que me decía que tenía que volver, pero lo que realmente me hizo cambiar de opinión fue aquel mensaje. Tenía que volver, que estar con él. Puede que me equivoque, pero si lo hago que sea a su lado. Dicen que el que no arriesga no gana y ahora me tenía que arriesgar con él. Aquel mensaje fue la clave de mi última decisión.

"Hola pequeña. No sé si debo escribirte, ni si te gustará que lo haga, pero necesitaba hacerlo. El sábado es mi cumpleaños, sé que los chicos me están preparando algo, pero no me apetece. ¿Sabes que es lo que me apetece? Irme a Madrid, con lo puesto, patearme la ciudad entera hasta encontrarte y abrazarte. Necesito uno de tus abrazos, te necesito a ti. Te echo de menos..... Te quiero!"

El sábado cogí el primer avión dirección Barcelona y cuando estaba allí llamé a Tatiana para decirle que había llegado. Me vino a buscar y con cara de sueño y unas pintas de hace dos días que no te duchas llegamos al ático donde estaban celebrando el cumpleaños. Primero entró ella y cuando habían conseguido taparle los ojos a Ilie, me dejó pasar. Le habían dejado en medio del salón con un pañuelo negro en los ojos. Estaba demasiado nervioso. Me puse delante de él y le desataron el pañuelo. Al verme ahí delante se le abrieron los ojos como platos pero no supo como reaccionar. Al cabo de unos segundos me abrazó fuerte, muy fuerte, no quería soltarme. Sus ojos empezaban a estar vidriosos, pero supongo que sería de alegría.

- Dime que vuelves para quedarte, por favor.
- Vuelvo para quedarme. Contigo.

martes, 29 de enero de 2013

Capítulo 3.

Con Ilie todo iba perfectamente, lo poco que llevábamos juntos había sido genial. Habíamos empezado por el final y ahora tocaba ir al principio y empezar a conocernos. Éramos compatibles, mucho mas de lo que nos podríamos haber llegado a imaginar, nos era fácil comprendernos y ayudarnos. Me había dado cuenta de que siempre que le necesitaba estaba ahí, que sabía escuchar y que le gustaba escucharme. Soy una persona muy fria y él conseguía que esa frialdad se diluyera un poco. Pero a pesar de todo, tenía miedo, mucho miedo. Hacía muy poco que nos conocíamos y aunque le quería, no lograba confiar del todo.

- Si todo os va bien, ¿por qué tantas dudas? -me decía Tatiana señalándome el sillón para que me sentase y la contase mas tranquilamente.
- No lo sé. Creemé que no lo sé. Tengo miedo a que salga mal, a que de la misma manera que me ha conocido a mi, conozca a otra. Me da miedo que todo esté yendo tan bien. No nos conocemos de nada...
- Escuchame Ariadna por favor. Conozco a Ilie de lo mismo que tú, pero me paso el día hablando con Javi y no para de decirme que Ilie está pilladísimo por ti, que si no se ha enamorado le falta poco. Siempre me dice que no deja de hablar de ti, de contarle cosas... Además, ¿qué te dijo el otro día Sergi?
- Que nunca había visto así a Ilie. Que había conocido a un par de chicas con las que había estado y que jamás le había visto así y menos por una chica que conoce de hace un mes.
- ¿Ves? Iván dice lo mismo. 
- Pero.... 
- Pero nada Ari. Las dudas que tienes son tonterias. Él se enamoró de ti el primer día que te vio y te lo demuestra cada día. Todo lo que te pasa es que tú eres la que no sabes lo que quieres, la que no sabes si te gusta tanto como creías. Nena por tu bien y por el suyo, aclárate. Cuanto mas sigas con esto más daño le harás a él y sobre todo más daño te harás a ti misma. 

Tatiana tenía razón, no podía seguir así. Tenía que pensar en todo esto pero yo sola, pues cuando estaba con él me sentía muy agusto, pero el problema venía cuando no nos veíamos, ahí empezaba a comerme la cabeza, así que decidí quedar con Ilie y hablar con él para contarle todo.
Habíamos quedado en el parque, aquel parque donde comenzó todo. Cuando llegué estaba esperándome y al verme sonrió, pero sonrió de una forma muy especial, aunque se le borró rápidamente al ver que mi cara no era porque trajese buenas noticias precisamente.

- ¿Qué te pasa? -decía asustado. No conseguía decir una sola palabra, parecía que me había quedado muda. Iba a ser mas complicado de lo que pensé. -Ari por favor, ¿qué te ocurre?
- A ver... Por donde empiezo... -me quedé callada, pensando, buscando las palabras adecuadas, tratando que todo lo que tenía en mi cabeza cobrase sentido, buscando fuerzas para empezar a hablar... -No se por donde empezar, tengo muchas cosas que decirte, pero no encuentro las palabras..
- Me estás asustando....
- Escucha y por favor, no  me interrumpas, esto es muy dificil. Cuando estoy contigo, estoy bien, muy bien, me haces sentir genial, creo que de hecho nunca me había sentido así con nadie, pero cuando no nos vemos me entran las dudas. Dudo de todo. Tengo miedo, miedo a que vayamos demasiado rápido, a que me enamore y cuando llegue a la cima, me caiga en picado. Miedo a que todo deje de ser tan bonito como hasta ahora. Miedo a que del mismo modo que me conociste a mi, conozcas a otra. No se si me estoy precipitando diciéndote esto pero no puedo seguir así. Me paso los días pensando, dándole vueltas a la cabeza, haciéndome ver a mi misma que tú eres mi otra mitad, que eres tú con quien quiero estar, pero no logro convencerme del todo. Sé que te quiero, que te quiero mucho, pero necesito estar segura de todo, de mi, no sé... 

Después unos minutos callados, mirando a la nada, intentando contener las lágrimas, Ilie consiguió pronunciar alguna palabra.

- No sé que decirte.... ¿Necesitas tiempo, o simplemente quieres que todo se acabe aquí y que olvidemos todo?
- No quiero que se acabe todo, creemé que no. Necesito tiempo para pensar, para ver si estando unos días sin verte te echo de menos, si realmente lo que quiero es estar contigo... 
- Está bien, tómate el tiempo que necesites.. -decía cabizbajo.

Me marché sin más, sin decirle adiós. Él se quedó en el parque, mirando al suelo, sin saber que hacer y sin entender nada de lo que le acababa de decir....
Por el camino tomé una decisión. Me volvería a Madrid con mis padres, al menos unos días para poder alejarme de todo esto y tratar de pensar sin ningún recuerdo presente.

lunes, 28 de enero de 2013

Capítulo 2.

Habían pasado un par de semanas desde todo lo del parque. Tatiana hablaba mucho con Javi y habíamos vuelto un par de veces a la CE, pero entre Ilie y yo no había vuelto a pasar nada, y aunque intentábamos disimularlo, se palpaba el ambiente frio entre los dos. No habíamos vuelto a hablar por whatsapp, simplemente cuando nos veíamos después de los entrenamientos un par de minutos.

- Ari, prepárate que nos vamos al mini a ver el partido -decia Tatiana mientras me tiraba la ropa a la cara para que me vistiese.
- ¿Al mini? ¿Ahora? Si es muy pronto, el partido empieza a las 7...
- Tenemos que estar allí a las 5:30, Javi nos va a dar las entradas y si vamos mas tarde no puede salir. Vamos!

Cuando llegamos al mini Javi ya estaba esperándonos.
Abrieron las puertas del campo y nos sentamos en el lado del tunel de vestuarios, tal cual como Javi nos había dicho.
Al acabar el partido y los chicos irse al vestuario, Ilie me vio, se quitó la camiseta y me la dio con su sonrisa mas especial. La gente que teníamos alrededor nos miraban asombrados, todos gritaban a los jugadores que les diesen sus camiseta y yo no grité y me la llevé.
Salimos del campo y nos fuimos rápido, Tatiana había quedado con unas amigas que venían a cenar a casa y llegábamos tarde.
Me estaba siendo realmente complicado no pensar en Ilie, pues necesitaba hablar con él, pero no sabía por donde empezar ni que decirle. Estaba bastante confundida, pero esa noche las chicas consiguieron animarme  y logré olvidarme de todo. Olvidarme de todo hasta que entramos a un pequeño pub y nos los encontramos. Allí estaban Javi, Ilie, Iván Balliu y Sergi Gómez. Al verles me entraron ganas de salir corriendo, pero no me dio tiempo, cuando nos vieron se acercaron a nosotras. Ya no había vuelta atrás. Las cosas entre los dos seguían siendo frias pero aquellas miradas del primer partido volvieron a surgir. Estuvimos con cruces de miradas un buen rato, hasta que decidió que debíamos hablar de una vez, se acercó a mi y me llevó fuera del bar, para poder estar mas tranquilos y lejos del ruido de la música.

- Creo que debemos hablar, -me decía en bajo, como con miedo, con la sensación de que no sabía de que manera por romper el hielo. -pues desde aquel día en el parque no hemos sido capaces de dirigirnos la palabra, parecemos niños pequeños.
- Ya lo se.. Llevo todos estos días queriendo hablar contigo, pero no encuentro las palabras, no se por donde empezar, ni siquiera se que decir. Me siento estúpida...

No era capaz de mirarle a los ojos, sólo miraba al suelo e intentaba pensar que decir y hacer que las palabras tuviesen sentido según las iba diciendo.

- Después del día en el parque pensé que todo sería distinto, tanto por tu parte como por la mía, pensé que quizá... Pero parece que estaba muy equivocada. -conseguí decirle a trompicones.
- ¿Equivocada? ¿Por qué? Yo también pensé que..., y lo sigo pensando. Ari me gustas. Me gustas desde el primer día que te vi en el Mini. Amor a primera vista quizá, no lo sé. Puede que sea todo muy precipitado, que no nos conocemos de nada, que a penas hemos hablado y que de ti sólo se tu nombre, pero me gustas.

Estábamos sentados en un bordillo, él en una esquina y yo  en otra, hasta ese momento. Cuando Ilie se puso a hablar puso su mano en mi barbilla e hizo que dejase de mirar al suelo para mirarle a él. Nuestras miradas volvieron a cruzarse y en ese momento sentí lo mismo que el primer día en el partido. Fue algo que no sabría como explicar con palabras pero sé que me gustó. Poco a poco fuimos acercándonos. Me dio un abrazo y eso acabó llevándonos a un beso, un beso que sería el principio de algo quizá demasiado precipitado.

domingo, 27 de enero de 2013

Capítulo 1.

Su mirada. Era la suya. La que se habia encontrado con mis ojos en algunos momentos del partido.

- ¡Hola! -decia ella. -Me llamo Tatiana, ella es Ariadna. -y se acercaba a darle dos besos.
- Encantado chicas.
- ¿Ya te has enamorado de mi amiga? -soltó Tati sin darse cuenta de que yo estaba presente.
- ¿Pero eres tonta? -le susurraba mientras le daba un codazo.
- No es muy complicado enamorarse de ella. -decía Ilie haciendo que me subieran los colores a un nivel absoluto.
- Vamos ligón!! -comentaban los compañeros cada vez que pasaban.

Yo no podía estar pasando mas vergüenza, estaba roja como un tomate, era incapaz de pronunciar palabra y por momentos temblaba que parecia que me iba a caer al suelo.
Ilie se dio cuenta de mi estado.

- Tranquila, relájate, ya me tengo que ir, pero me gustaria volver a verte. Venid mañana al entrenamiento y hablamos mas traquilos, -me surruraba al oido mientras me abrazaba para intentar tranquilizarme un poco. -He de irme chicas, encantado.

Ellos se fueron y nosotras volvimos a casa. Le comenté a Tati lo que Ilie me había dicho de ir mañana a la CE verles entrenar para que pudiésemos hablar mas tranquilamente y ni siquiera me dejó acabar la frase cuando ya me había dicho que si.

Llegamos a la CE a las 12:30, el entrenamiento había empezado a las 12, y les esperamos fuera ya que dentro no podíamos pasar. Iban saliendo y una mayoria de los chicos se acordaban de nosotras porque cada vez que pasaban por delante nos saludaban, como si nos conociesen de siempre.
Tatiana de lejos vio que salía Ilie con Javi, Espinosa, y parecía que él era el único que no se acordaba de nosotras. Pasó por delante nuestra y lo único que dijo fue -lo siento chicas, tengo prisa. Y me dio un papel.
"Escríbeme, aquí te dejo mi número. Gracias por venir". Eso era lo que ponía en la nota que Ilie me habia dado antes de irse corriendo. Realmente no entendía nada. Él habia sido quien me había dicho que fuese a la CE para hablar y ahora él habia sido el que se había ido corriendo. Para colmo la nota, si no fuera porque en ella ponía su número de teléfono, podría pasar perfectamente por un autógrafo. Realmente era todo un poco contradictorio, pero aún así, Tati me convenció para que le escribiese, decía que seguramente tendría una buena explicación para todo esto.
Cogí el móvil, abrí el whatsapp y me dispuse a escribirle. Después de borrar mil veces lo que le iba a envíar, le envié un mísero "Hola, soy Ari :)".

"Lo siento, lo siento, lo siento. Siento no haberme parado, pero hemos salido demasiado tarde y Javi me lleva a casa y tenía prisa, no podía esperar. ¿Podemos quedar hoy? Tenemos la tarde libre y me apetece verte. Dile a Tatiana que se venga, Javi se viene conmigo. Lo siento otra vez."  

- Nena, ¿de verdad estas dudando entre ir o no ir? -decia Tati asombrada.
- No lo sé... Estoy confunsa.
- ¿Confusa? Cariño, ya te ha dicho porque se fue tan rápido y te ha pedido mil veces perdón, ¿qué mas quieres? No os conocéis, no puedes esperar demasiado tampoco.
Me acabó convenciendo y quedamos con ellos esa misma tarde.

Llegamos al parque, su parque favorito, donde habíamos quedado y allí estaban, Ilie y Javi.

-  ¡Hola! -les decía Tatiana.
- ¡Ey! Gracias por venir. -dijo Ilie mirándome. -Ven, tengo que enseñarte una cosa -me cogió la mano y me llevó a un lugar del parque que realmente era precioso. -Lo siento, en serio... Me siento super culpable por lo de esta mañana. Había sido yo el que te había dicho que vinieráis y fui yo el que salió corriendo...
- No te preocupes, ya está. Con mil veces que me pidas perdón es mas que suficiente -le decía entre risas.
- Aquí vengo cuando quiero estar tranquilo, es como mi escondite, donde recapacito y donde me relajo... ¿Sabes? Eres la primera persona que traigo aquí, nadie lo conoce -me contaba mientras me abrazaba.
- Es precioso Ilie.

Pasamos una tarde increíble los cuatro juntos, hablando, riendo, haciendo mil locuras... Nos lo pasamos realmente bien, pero todo lo bueno se acaba y nos tuvimos que despedir.

- Tenemos que repetir esto mas veces. -decía Javi.
- Sin duda, cuando queráis. -comentaba Tatiana.
- Gracias, me lo he pasado genial -me susurraba Ilie.
- No me des las gracias por nada, yo también me lo pasé increíble -y le abrazaba.

Sin mas, sin decir nada, un segundo antes de irse, puso sus manos en mi cara y me besó.

sábado, 26 de enero de 2013

Prólogo

Eran las 4 de la tarde y Tatiana y yo poníamos rumbo al Mini Estadi. Jugaba el Barça B contra la Ponfe. Estaba un poco nerviosa, hacia muy poco que vivía en Barcelona con Tati y era la primera vez que iba al campo. El partido empezaba a las seis, llegamos puntuales y pudimos colocarnos bien cerca de la banda.  No se nos escapó ni un solo detalle del partido, ganamos, 2-1, pero algo que no se me escapó, fue la mirada de uno, nuestro 4, Ilie. En mas de una ocasión, cuando estaba en la banda donde nosotras estábamos sentadas, nuestras miradas se cruzaron. Quizá todo era cosa de mi subconsciente y nada de esto había sucedido, pero una de dos, o el subconsciente de Tatiana también le habia jugado una mala pasada, o esos cruces de miradas habían existido, pues ella también lo creía.
Estuvimos esperando fuera del mini a los chicos a que salieses para poder hacernos alguna foto con ellos. Había demasiada gente, pero aún así estuvimos esperando. Al fin salieron y la gente comenzó a avalanzarse sobre ellos, todos quería fotografíar ese momento, así que nosotras decidimos esperar a que les dejasen respirar un momento y que la gente se fuese yendo y poder acercarnos mas tranquilamente.
Antes de llegar a ellos, se acercó a nosotras un chaval, no sabíamos quien era..

- Chicas, esperaos aquí. Hay uno de los chicos que quiere hablar contigo -decía aquel chico, señalándome.
- ¿Conmigo? -le dije sorprendida.
- Si, contigo. Me ha dicho, palabras textuales, "dile a la rubia de ahí fuera que no se vaya, quiero hablar con ella".
- ¿Y quien quiere hablar conmigo?
- Tu sabrás a quien conoces. Chicas me tengo que ir, quedaos aquí, que en nada terminan de salir.
- Ariadna, ¿qué me ocultas? ¿A quién conoces? -decía Tatiana asombrada.
- Mira que eres tonta. ¿A quién voy a conocer? ¡A ninguno!
- Rubia, hay uno por aquí dentro al que has enamorado... -dijo Sergi Gomez al pasar por nuestro lado.

No pude decirle nada, se fue antes de que abriese la boca, pero andaba mietras nos miraba y sonreía.
Derepente, mientras yo miraba como Sergi se iba, alguién me cogió por detrás por sorpresa.

- Hola chicas!

Al girarme y verle, sólo pude sonréir. Estaba en estado de shock.