lunes, 28 de enero de 2013

Capítulo 2.

Habían pasado un par de semanas desde todo lo del parque. Tatiana hablaba mucho con Javi y habíamos vuelto un par de veces a la CE, pero entre Ilie y yo no había vuelto a pasar nada, y aunque intentábamos disimularlo, se palpaba el ambiente frio entre los dos. No habíamos vuelto a hablar por whatsapp, simplemente cuando nos veíamos después de los entrenamientos un par de minutos.

- Ari, prepárate que nos vamos al mini a ver el partido -decia Tatiana mientras me tiraba la ropa a la cara para que me vistiese.
- ¿Al mini? ¿Ahora? Si es muy pronto, el partido empieza a las 7...
- Tenemos que estar allí a las 5:30, Javi nos va a dar las entradas y si vamos mas tarde no puede salir. Vamos!

Cuando llegamos al mini Javi ya estaba esperándonos.
Abrieron las puertas del campo y nos sentamos en el lado del tunel de vestuarios, tal cual como Javi nos había dicho.
Al acabar el partido y los chicos irse al vestuario, Ilie me vio, se quitó la camiseta y me la dio con su sonrisa mas especial. La gente que teníamos alrededor nos miraban asombrados, todos gritaban a los jugadores que les diesen sus camiseta y yo no grité y me la llevé.
Salimos del campo y nos fuimos rápido, Tatiana había quedado con unas amigas que venían a cenar a casa y llegábamos tarde.
Me estaba siendo realmente complicado no pensar en Ilie, pues necesitaba hablar con él, pero no sabía por donde empezar ni que decirle. Estaba bastante confundida, pero esa noche las chicas consiguieron animarme  y logré olvidarme de todo. Olvidarme de todo hasta que entramos a un pequeño pub y nos los encontramos. Allí estaban Javi, Ilie, Iván Balliu y Sergi Gómez. Al verles me entraron ganas de salir corriendo, pero no me dio tiempo, cuando nos vieron se acercaron a nosotras. Ya no había vuelta atrás. Las cosas entre los dos seguían siendo frias pero aquellas miradas del primer partido volvieron a surgir. Estuvimos con cruces de miradas un buen rato, hasta que decidió que debíamos hablar de una vez, se acercó a mi y me llevó fuera del bar, para poder estar mas tranquilos y lejos del ruido de la música.

- Creo que debemos hablar, -me decía en bajo, como con miedo, con la sensación de que no sabía de que manera por romper el hielo. -pues desde aquel día en el parque no hemos sido capaces de dirigirnos la palabra, parecemos niños pequeños.
- Ya lo se.. Llevo todos estos días queriendo hablar contigo, pero no encuentro las palabras, no se por donde empezar, ni siquiera se que decir. Me siento estúpida...

No era capaz de mirarle a los ojos, sólo miraba al suelo e intentaba pensar que decir y hacer que las palabras tuviesen sentido según las iba diciendo.

- Después del día en el parque pensé que todo sería distinto, tanto por tu parte como por la mía, pensé que quizá... Pero parece que estaba muy equivocada. -conseguí decirle a trompicones.
- ¿Equivocada? ¿Por qué? Yo también pensé que..., y lo sigo pensando. Ari me gustas. Me gustas desde el primer día que te vi en el Mini. Amor a primera vista quizá, no lo sé. Puede que sea todo muy precipitado, que no nos conocemos de nada, que a penas hemos hablado y que de ti sólo se tu nombre, pero me gustas.

Estábamos sentados en un bordillo, él en una esquina y yo  en otra, hasta ese momento. Cuando Ilie se puso a hablar puso su mano en mi barbilla e hizo que dejase de mirar al suelo para mirarle a él. Nuestras miradas volvieron a cruzarse y en ese momento sentí lo mismo que el primer día en el partido. Fue algo que no sabría como explicar con palabras pero sé que me gustó. Poco a poco fuimos acercándonos. Me dio un abrazo y eso acabó llevándonos a un beso, un beso que sería el principio de algo quizá demasiado precipitado.

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