jueves, 2 de mayo de 2013

Prólogo. SDUD2.

2 de Julio de 2012. Ayer ganamos la Eurocopa. Hoy tocaba celebrarlo y celebración por todo lo alto. Zaida y yo habíamos hecho un viaje relámpago a Madrid para poder estar por Cibeles con los jugadores y después disfrutar de la noche madrileña. Al día siguiente volveríamos a Barcelona. Sólo cogimos una noche de hotel y mas que para dormir, para poder dejar las pocas cosas que habíamos traido y no tener que cargar con ellas durante todo el día. El hotel estaba muy cerquita de Cibeles así que nada mas llegar por la mañana, comimos y rápidamete nos bajamos para estar cerquita del escenario y poder verles bien.
Julio. Madrid. Un calor abrasador. Había momentos en los que eso llegaba a ser absolutamente insoportable. Aún así mereció la pena.
La celebración fue una pasada. Era increíble ver como todo el mundo, daba el igual el equipo al que normalmente apoyasen, estaba unido. Nunca había vivido algo así y fue una experiencia inolvidable. Y seguramenete para ellos también fue algo que no olvidarán nunca, aunque la moña que llevaba mas de uno era digna de hacerte olvidar.
Se acabó la celebración y después de 2 horas intentando salir de aquel bullicio, conseguimos llegar al hotel, ducharnos, cambiarnos, cenar algo y salir de fiesta. Una vez fuera no sabíamos donde ir, no conocíamos apenas la zona, asíque acabamos en una discoteca cerca de la zona, New Garamond. Después de un rato allí, bailando y disfrutando de la noche, nos dimos cuenta de algo.

- Iria, mira todo lo disimuladamente que puedas a tu derecha. -me gritaba Zaida al oído.
- ¿Qué hay? -dije intrigada.
- Tu mira y me dices.
- ¿Son......? -mirando sorprendida hacía donde mi amiga me había indicado.
- Sí, nena, sí. Estamos en la misma discoteca que la Selección Española.

Aunque tratamos de hacer que no pasaba nada, había momentos que era imposible, los ojos se iban hacia ellos. En un miro pero no, crucé un par de miradas con Jordi Alba y aunque Zai dijese lo contrario a Busquets se le iban los ojos hacia ella. A pesar de los intercambios de miradas que hubo, en ningún momento nos acercamos, pero sí que a mitad de la noche la camarera se acercó a nosotras con dos copas.

- Pero si nosotras no hemos pedido nada... -decía Zaida mirándome extrañada.
- Lo sé, -sonreía la camarera -son de parte de aquellos chicos. -señalándolos.
- ¿Cómo?
- Si si. Los dos de la derecha -señalando a Jordi y Sergio -han sido los que nos han dicho que os trajésemos las copas.

Nos bebimos las copas a su salud, pero no entendíamos nada, pues al poco rato se fueron y ni nos miraron. No le dimos demasiada importancia, simplemente verían que les observábamos y nos invitaron a la copa por hacer la gracia. A eso de las cinco de la madrugada, decidimos irnos, a las 12 salía nuestro tren y queríamos dormir un poco, pero cuando ya casi salíamos por la puerta, la misma camarera que nos había traído las copas se acercó a nosotras y nos dio dos papelitos.

- Esto lo han dejado los mismos chicos que os invitaron a las copas. -dijo entregándonos a cada una un papel perfectamente doblado.
- ¿Qué es? -dije sorprendida.
- No dijeron que era, simplemente nos dijeron que antes de que os marchaséis os lo diéramos.

Guardamos los papelitos en el bolso, los abriríamos cuando llegásemos al hotel, pero estábamos tan cansadas que caímos en la cama nada mas llegar y nos dormimos al instante.

Me desperté antes de lo que teníamos previsto. No paraban de dar golpes en la puerta. Me levanté y con unas pintas de llevas tres días sin pasar por la ducha,  abrí la puerta. Casi me caigo de culo cuando vi quien había sido el que casi tira la puerta abajo.

1 comentario: