No quise contarle nada de aquello a Raquel, no quería darle mas motivos para que se comiese la cabeza, pues quizá los tenía, pero es algo que tenían que hablar entre ellos por los problemas que pudiesen tener de antes y no sólo por esto. Intentaron hablar, pero lo único que consiguieron fue discutir y que toda la comunidad de vecinos se enterase de sus problemas.
- Estamos perdiendo el tiempo estando juntos -le decía ella.
- ¿Tú crees?
- Koke por favor, que sé que te sigues viendo con Bea.
- No sigo viendo a Bea.
- Va, que te han visto. Que me da igual, que vuelvas con ella, pero dímelo. Dime que la quieres y que quieres estar con ella. Pero no sigas mintiendo.
- Tati...
- Mira da igual. Me voy a ir un tiempo a Sevilla con mis padres. Vuelve con Bea y sed felices, al menos trata que sea un poco mejor que conmigo.
Y sin mas, cogió sus maletas y se marchó, dejándole en mitad de aquel salón sin la posibilidad de poder explicarse. De nosotros se despidió, sin tampoco darnos demasiadas explicaciones, y como dijo, volvió a Sevilla con sus padres sin tiempo definido.
Después de aquello, Koke volvió con Bea, la chica a la que supuestamente dejó para estar con Raquel. A ella no quería presentárnosla, pues pensaba que tendríamos algo contra ella, que la echaríamos la culpa a ella de que Raquel se hubiese ido. Pero un día estando esperando a Adrián en la ciudad deportiva, se acercó a mi.
- ¿Eres Ariadna, verdad? -me decía.
- Si. Tu Bea, ¿no?
- Si. Encantada. Mira sé todo lo que pasó con vuestra amiga Raquel y Koke y siento que se haya ido, en ningún momento queríamos que pasase eso, pero no pude evitar volver a llamar a Koke y pedirle volver a intentarlo, le quiero demasiado.
- Tranquila, no tienes que darme explicaciones. Yo sé perfectamente que esto no es culpa de nadie, que tuvo que pasar así, y entiendo que si le quieres, que intentases volver a estar con él. Es algo que probablemente hubiésemos hecho todas en tu situación.
- Koke cree que la tenéis pagada conmigo.
- Para nada. Sé que él no quiere presentarnos porque piensa que tenemos algo contra ti, pero para nada de verdad.
Salieron Adrián y Koke juntos y nos vieron hablando como dos amigas, como si nos conociésemos de toda la vida y sentí como un alivio por parte de Koke, como si se hubiera quitado un peso de encima a la hora de poder volver a estar con nosotros.
Por otra parte, ya había días que no podía a penas moverme, los bichillos estaban creciendo mucho. Sonia y Tati trataban que saliese poco de casa, pues ya estaba de siete meses y era mejor que estuviese tranquila, pero como buena tauro, era demasiado cabezota y acaba yendo a buscar a Adri al entrenamiento. Llegó un momento en el que tenía que hacerlas caso y estar relajada, pues no paraban de moverse y había veces que era inaguantable el dolor, aún así todavía les quedaban un par de mesecitos mas por estar ahí, pero tenía muchísimas ganas de verles la carita.
Ese mismo fin de semana el Atleti jugaba en Barcelona y Tati quería que fuésemos. Volvíamos al lugar donde había empezado todo y por una parte tenía muchas ganas de ir y recordar pero por otra sabía que no era lo correcto porque los recuerdos que me vendrían a la cabeza serían contradictorios. Al final hice casi a Tati y fuimos las tres, ella, Sonia, yo. Todo salió como esperábamos hasta el final. Cuando salíamos del campo, dispuestas a ir a casa de los padres de Tati, que era la casa que en su momento nos compramos la dos, nos cruzamos con todo el pasado. Javi, Ilie, Ivan y Sergi habían ido a ver el partido. Aún recuerdo la cara que se le quedó a Ilie al verme embarazadísima, no fue capaz de decir nada. Ninguno se atrevió a acercarse a saludarnos y Tatiana y yo estábamos paralizadas como para ser nosotras las que diésemos el paso. El camino a casa era corto, pero no pudimos decir absolutamente nada hasta una vez llegadas a casa. Cenamos y todo volvió a la normalidad. Vuelta otra vez a las risas, nuestras locuras, el pequeño Izan no paraba quieto.. Cuando conseguimos que se durmiese, nos sentamos tranquilamente en el sillón y nos pusimos a ver nuestra película favorita; "Destino Oculto". Mientras estábamos enamorándonos de Matt Damon, sonó mi movil. Mensaje sin remitente, pero de fácil deducción.
"No me imaginé nunca verte así. Me alegro de que todo te vaya tan bien, aunque si te soy sincero, me gustaría que todo lo que estás viviendo ahora, lo estuvieses viviendo conmigo. Aún así, estás preciosa y me alegro por los dos, sé que Adri te cuida como no lo hace nadie y te quiere como ningún otro. Ciudate."
No hay comentarios:
Publicar un comentario