viernes, 8 de febrero de 2013

Capítulo 13.

Me desperté en un lugar que no conocía de nada, pero en el cual había pasado quizá la mejor noche de mi vida. Cuando abrí los ojos, él no estaba a mi lado, pero tenía puesta una camiseta suya. Me levanté y salí de la habitación en su búsqueda. Como no le encontré fui directa a la terraza, tenía unas vistas preciosas.

- Buenos días canija -me decía abrazándome por la espalda y dándome un beso en el cuello. -¿Has dormido bien?
- Buenos días... He dormido mejor que bien. -le decia acariciándole la mejilla.
- Ven, vamos a desayunar, luego te quiero llevar a un sitio.

Desayunamos tranquilamente y después me llevó al Calderón. Me enseñó cada uno de los lugares especiales que tiene el estadio. Me contó cada uno de sus secretos antes de entrar en el campo. Sentía que estaba confiando en mi para contarme y enseñarme cosas que igual no se atrevía a contarle a nadie.
Volvimos a su casa y allí tuvimos una conversación cuanto menos seria.

- Me gustaria proponerte algo, pero no se si es el momento..... -me decía.
- Propón. -sonreía.
- Me iré unos días, entre nochebuena y nochevieja a Asturias, y me gustaría que te vinieras conmigo. Prometo que nada de conocer familia ni demás, los dos solos para disfrutar.
- Aún no hablé nada con él, pero esos días iba a venir Ilie a Madrid.
- ¿Tu novio?
- Si....
- ¿Qué harás?
- ¿Qué haré de que?
- Con él, conmigo....
- No lo sé. Sé que no estoy haciendo bien estando aquí contigo, teniéndole a él, pero cuando estoy contigo me siento muy agusto, me olvido de todo y no quiero que pase el tiempo, pero entiéndeme si a la vez me siento mal conmigo misma.
- Realmente no sé como ayudarte. No sé que es lo que sientes, pero ¿y si estás con él unos días y luego vienes conmigo a Asturias? Para aclararte...

No sabía que hacer, no quería hacer daño a nadie y mucho menos a Ilie, pero sabía perfectamente que estaba haciendo las cosas de la peor forma posible. Le quería mucho, muchísimo, pero es que Adrián era diferente, nunca me había sentido así con alguien.
Llamé a Ilie y aunque me costó conseguí que viniese después de las fiestas, antes de Reyes. Necesitaba ir con Adrián a Asturias, tomar una decisión y arriesgarme a que no fuese la indicada.

Pasé la mejor semaña de posiblemente mi vida. Conseguí evadirme de todo, olvidarme de cualquier problema que tuviese en la cabeza. Sólo él, con su presencia conseguía que todo eso fuera posible. Cada vez lo tenía mas claro, pero también sabía que no iba ser fácil hablar con Ilie, por mas vueltas que le daba, no encontraba las palabras perfectas. Había tomado una decisión. Volvería a Barcelona un par de días para hablar con él y volvería, pero no sabía por cuanto tiempo. Ahora en Madrid tenía algo demasiado importante.

Fue la conversación mas complicada que había tenido nunca. Decirle a Ilie que había conocido a otra persona, decirle quien era la otra persona, contarle que volvería a vivir al menos un tiempo a Madrid... Estaba haciendo daño a una persona a la que quería muchísimo.

- Lo siento. De verdad. Creemé que siento todo esto. No he ido buscando nada, apareció sin mas.
- Ari, dime una cosa. ¿Desde cuando empezó todo esto? -me decía con lágrimas en los ojos.
- No había pasado nada hasta que volví a Madrid el otro día.
- Pero, ¿desde cuando habláis?
- No lo sé, desde el partido con el Barça tiene mi número, pero realmente hasta unas semanas después que me llamó para decirme que tenía unas entradas para mi cuando jugaron contra el Espanyol no hablamos nada. Después de eso empezó todo. Sé que no he hecho las cosas bien Ilie, pero todo surgió sin más, sin buscarlo.
- ¿Volverás a Madrid no?
- Si... No sé cuanto tiempo estaré por allí, pero por el momento si.

Allí se acabó nuestra conversación y algo que para mi había sido de lo mas especial. Me había arriesgado con él, y ahora me volvía a arriesgar. No sé si estaba haciendo lo correcto. La primera vez no me equivoqué y ahora tenía muchas esperanzas de que también fuese así.

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