Después de una semana en el hospital volví a casa. Adrián no se había separado de mi en todo el tiempo que estuve ingresada. Dormía allí, se iba a entrenar y volvía, y así cada día. No sabía como agradecerle todo lo que estaba haciendo por mi.
Todo esto estaba siendo mas complicado de lo que imaginaba. Ya estaba echa a la idea de lo que dentro de unos meses iba a pasar y que derepente ya nada fuese a ser así me mataba, pero había algo que me dolía mucho mas que todo esto; ver a Adri mal porque su familia no creía en mi. Después de perder al bebé pensaba que se darían cuenta de que no estaba por lo que pudiese ser, pero aún siguen pensando que no le quiero, que he conseguido enamorarle y que cuando tenga un crío saldré corriendo con todo. Hay momentos en los que llegaba a pensar que él pensaba igual y me retumbaba en la cabeza.
- Ari, ¿cómo puedes pensar que pienso como ellos? -me decia -Parece mentira que me conozcas tan bien.
- Vale, lo siento, pero entiendeme a mi tu también. Ellos son tu familia y quieras o no pues te acaban convenciendo de cosas aunque no quieras.
- Escúchame bien. Ahora mi familia eres tú y me da igual lo que piensen los demás. Mis padres, que son los importantes, están encantados contigo, lo que digan otros no le doy la mas mínima importancia.
Consiguió tranquilizarme, pero sabía que esto no se iba a quedar aquí.
Unas semanas después de salir del hospital, Adrián tuvo días libres asíque me propuso ir a Asturias, lo cual me pareció una genial idea, pues desde que lo conocía, era un lugar al que me encantaba ir para desconectar y relajarme. Al llegar, sus padres nos tenían una pequeña comida como recibimiento preparada. Después de comer fuimos a dar un paseo por el centro. Una vez allí, nos encontramos con unos tios de Adri. Ellos eran de esos que pensaban que yo no le quería, y no dudaron en demostrar el descontento nada mas vernos.
- Ah, ¿pero qué aún no lo habéis dejado? -decía con ironía su tia. Con la mirada, Adrián lo dijo todo. No habló, ni se inmuntó, solo me agarró de la mano, me abrazó y me susurró "lo siento". En aquel abrazo sentí todos y cada uno de sus miedos. No sabía que decirle, sólo pude abrazarle aún mas fuerte.
Me enseñaron un poquito el centro de Oviedo y volvimos a Taverga. Cada rincón de la ciudad era especial. Poco a poco iba entendiendo porque Adri estaba tan enamorado de su pueblo.
Al volver a casa, estaba su familia esperándonos, bueno, esperándole. Traté de poner buena cara por Adri, sabía que esto no era algo fácil para él. Si las miradas matasen, yo no hubiera vuelto de Asturias. No entendían que de verdad me hubiese enamorado de él por ser Adrián, mi Adri, y no por ser el futbolista. Estando en la cama tratando de dormir un poco antes de la hora de la cena, escuché una conversación de Adrián con su familia.
- ¿Pero no entendéis que la quiera? -decía él.
- ¿Y tú no entiendes, Adri que solo quiere sacarte el dinero?
- No tenéis ni idea, de verdad que no. Puede que yo al pricipio pensase igual, pero después de hablar con ella, de conocerla mas a fondo, me di cuenta que no era así, que me quería de verdad y que no está conmigo porque sea un futbolista, si no porque tiene un sentimiento por mi.
- Que inocente eres...
- Dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver y vosotros no queréis ver algo que tenéis delante. El día que la pedí que se casase conmigo, aceptó, pero lo primero que dijo fue que ahora no estaba preparada, que era demasiado joven para atarse tan rápido. Cuando se quedó embarazada tenía miedo de mi reacción, no quería que saliese corriendo y ninguno de los dos estábamos preparados pero lo asumimos juntos. Abortó y no salió corriendo como pensabáis. ¿Qué mas queréis que os demuestre?
Aquellas palabras de Adrián dejaron a todos boquiabiertos e hicieron que recapacitasen y se diesen cuenta de que probablemente estaban equivocados. Sobre todo sus tíos que eran quizá quienes mas dudas sobre mi tenía acabaron pidiéndome perdón, pero hubo alguien, uno de sus hermanos, que ni siquiera con las palabras de Adri se convenció. Antes de volvernos a Madrid se acercó a mi y me amenazó.
- O dejas a Adrián o tendrás mas de un problema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario