sábado, 2 de febrero de 2013

Capítulo 7.

- Ari, ¿dónde vas? -me decía Tati viniendo detrás mia.
- Preguntale a Ilie, él te sabrá explicar mejor que yo. -dije señalándole, pues bajaba las escaleras tratando de pararme.
- Nena, por favor escúchame...
- ¿Qué escuche que? No gracias, bastante he visto ya.
- ¿Pero que has visto? ¿Un abrazo entre amigos?
- Un abrazo entre dos personas que se abrazaban de una forma muy especial, un novio que se ha pasado todo el día ignorándome... ¿Qué mas quieres que vea Ilie?

Sabía que al menos en lo de que me había estado ignorando todo el día, tenía razón y no pudo decir nada, simplemente salió detrás de mi a intentar arreglarlo todo. Me senté en un bordillo, lleno de nieve, él se puso en cuclillas en frente de mi tratando de aclarme las cosas.

- Ari por favor.... -me decía apoyando sus manos en mis rodillas.
- ¿Por favor qué? ¿Te parece normal haberme estado ignorando todo el puto día Ilie? Me he sentido estúpida. Sobraba a todas horas...
- Ni has sobrado ni sobras...
- Pues quien lo diría....
- Lo siento si te he hecho sentir así, no era mi intención ni mucho menos. No quiero que te vayas, hemos venido aquí para disfrutar los cuatro y si te vas, me voy contigo.
- El problema no es que me vaya o me quede Ilie, el problema es que ella no se va a ir.
- Laura es una simple amiga. Tú eres mi chica.
- No hay tanta difenrecia, hace dos días yo estaba en su situación.
- Tú hace dos días estabas en su situación con la diferencia de que por ti sentía algo que no había sentido nunca por nadie y por ella lo único que siento es la complicidad de un amigo.
- Hay veces que me paro a pensar si me ha merecido la pena volver de Madrid....
- ¿En serio crees que no ha merecido la pena? Si piensas así ni siquiera se que haces conmigo... -dijo Ilie levantándose cabizbajo y se fue.

Lo dije sin pensar. Era obvio que no me arrepentía de haber vuelto de Madrid, de ser así, no estaría celosa de Laura. Al verle caminar con la cabeza baja, fui corriendo a pedirle perdón.

- Ilie, no me arrepiento lo mas mínimo de haber vuelto de Madrid, de hecho creo que es la mejor decisión que he podido tomar, pero comprendeme, no es de buen gusto ver como tu novio no para de ignorarte todo el día. Me he sentido la última mierda para ti hoy.
- Vale, lo siento, sé que no me he comportado como debería y que tendría que haber estado contigo, pero me duele que me digas que te arrepientes de haber vuelto. Ari, sabes lo mucho que te quiero y que saber que me voy a despertar y que a mi lado estás tú, me ayuda a sonréir cada día.
- Lo sé, lo siento no quería decir eso, porque para nada es cierto. Yo también te quiero, y por esa misma razón me ha molestado lo de hoy, nada mas.

Después de aquella declaración de intenciones y bajo la tormenta de nieve que estaba cayéndonos, nos fundimos en un beso, uno especial, puede que el que más.

Esa noche se preveía con frío, mucho frío, así que tocaba el plan perfecto; chimenea, manta y película. Aunque podría haber sido una noche bonita y con mucho amor, Laura no permitió que fuese así, pues apareció en medio de la madrugada, borracha, aporreando la puerta y gritando no sé que tipo de cosas contra mi. Después de la conversación que habíamos tenido, esperaba una respuesta por parte de Ilie, y así fue. Trató de echarla, de calmarla y sobre todo de callarla porque no paraba de insultarme. Salió un Ilie que no había visto nunca, un Ilie con rabia, enfadado.

- Laura, ¡que te vayas! -gritaba.
- No me voy a ir de aquí sin ti.
- Pues, siento decirte que tendrás que hacerlo, porque yo de aquí no me muevo si ella no va por delante de mi -le decía señalándome.
- Ella no es mas que una maldita zorra que lo único que quiere es fama y acostarse contigo la ayuda.
- Lo que me faltaba por escuchar. ¡FUERA!

Cuando ya se disponía a irse, se dio media vuelta, se acercó a Ilie mientras no dejaba de mirarme, y le besó.

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